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miércoles, 10 de agosto de 2011

Homogeneizar la descripción archivística

El Sub-Comité de Descripción Archivística del Comité de Buenas Prácticas y Normas del Consejo Internacional de Archivos acaba de publicar su Compendium of Standards, en el que, por una parte, reorganiza las normas promulgadas por el Consejo hasta ahora, quizá en un intento por darles coherencia, dado que aparecieron en diferentes momentos del tiempo y del desarrollo de la descripción archivística; y, por otra, propone un modelo conceptual que ya se preveía en textos anteriores, y un conjunto de principios que modifican ligeramente los históricos principios de la descripción archivística. En las siguientes líneas intentaremos explorar, siquiera de manera breve, este Compendium que, junto a lo tradicional, aporta algunas novedades.

El texto se encuentra dividido en siete partes: una introducción, una explicación del propósito de la descripción archivística y de los sistemas de descripción archivística, un breve examen de la estructura y uso del Compendium, el modelo conceptual en el que se basa su elaboración, una quinta parte muy extensa, puesto que incluye las cuatro normas descriptivas del ICAISAD(G): A General and International Standard for Archival Description; ISAAR(CPF): International Standard Archival Authority Records for Corporate Bodies, Persons and Families; ISDF: International Standards for Describing Functions; ISDIAH: International Standards for Describing Institutions with Archival Holdings. Las partes sexta y séptima son, respectivamente, un glosario y una bibliografía de normas relacionadas.

En la introducción se lleva a cabo un recorrido histórico por el proceso de elaboración de normas que ha seguido el ICA en las últimas décadas, se identifican normas estructurales, las arriba mencionadas del ICA, y normas de comunicación, a saber Encoded Archival Description (EAD) y Encoded Archival Context (EAC-CPF), de modo que el ICA parece asumir que estos esquemas de codificación son los más adecuados para representar la estructura descriptiva que se expone en el Compendium. Por último, la introducción explica brevemente en qué consiste el modelado conceptual y su relación con las normas.

Llaman la atención tres circunstancias: en primer lugar, el reconocimiento de que el Compendium es provisional y debemos esperar al año 2014 para una mejora más sustancial; en segundo, el reconocimiento de que la descripción archivística ha evolucionado y la apuesta por un modelo relacional, más que auto-contenido, aunque sin rechazar esta opción; en tercero, la sugerencia por parte del ICA de que los modelos son posteriores a las estructuras de datos, lo cual, a su vez, parece sugerir, contra lo que tantas veces se ha dicho, que el ICA fue elaborando su estrategia descriptiva “sobre la marcha” y que es ahora cuando ha comenzado a reflexionar acerca de ella.

En lo que concierne al propósito de la descripción archivística y a los sistemas de descripción archivística, el Compendium no se muestra demasiado innovador, a pesar de la incorporación de los entornos digitales y de la insistencia en la responsabilidad sobre la evidencia, insistencia que ya se venía manifestando desde los primeros textos del Consejo, pero que nunca se realizó. Los principios de la descripción, con ligeras variaciones, son los mismos que el ICA ya había adoptado: respeto al fondo entendido como un todo, principio de procedencia no problematizado, orden original y una descripción jerárquica multinivel que produce algún chirrido cuando se intenta conectar con el modelo relacional por el que apuesta el Consejo. Se trata de la sección más pobre del Compendium, en la medida en que se sigue asumiendo una descripción a posteriori y vinculada a la organización, ignorando otros esfuerzos de desarrollo de normas descriptivas que han adoptado otra orientación y gozan hoy por hoy de enorme fuerza. De hecho, llama la atención la circunstancia de que, a pesar de que el nuevo modelo conceptual del ICA parece beber de tales normas, éstas no aparezcan reflejadas en el texto.

La tercera parte del Compendium, relativa a su estructura y uso, es muy breve y simplemente repite lo que en las normas anteriores ya se indicaba de manera introductoria.

Más interesante resulta la cuarta parte, dedicada al modelo conceptual subyacente al Compendium. En él queda muy clara la voluntad del ICA de adoptar una visión relacional de la descripción archivística. En primer lugar, por el énfasis que se pone en la primera parte en explicar los elementos de metadatos de las propias relaciones, incluidos los identificadores y las fechas. Aunque en realidad esto no es novedoso, sí llama la atención su ubicación en una posición de privilegio en el cuerpo del texto. En segundo lugar, por la limpieza del propio modelo conceptual, donde queda patente la diversidad de relaciones entre distintos objetos archivísticos. En tercero, por el nuevo énfasis sobre las relaciones, mediante la provisión de ejemplos. Resulta sin embargo curioso el hecho de que el ICA afirme posponer el análisis de las relaciones del modelo con los modelos procedentes de otras disciplinas, cuando de haber realizado tal análisis con anterioridad quizá la sección hubiera quedado enriquecida.

La quinta sección reproduce con muy ligeras modificaciones el cuerpo de las cuatro normas ya publicadas. Por tanto, a pesar de que se trata de la parte más extensa, no nos detendremos en ella.

Finalmente, las dos últimas secciones son los convencionales glosario y bibliografía, que reproducen los aciertos y las debilidades del cuerpo del texto.

En definitiva, el Compendium constituye un notable avance en la perspectiva del ICA con respecto a la descripción archivística. No obstante, habrá que esperar a la profunda revisión del año 2014 para comprobar si las debilidades que aún persisten se solventan en una línea más actual.

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